Comprar casas o vender pisos, ¿como actuar en tiempo de crisis?

Si pone su casa a la venta sepa que, con toda seguridad, tendrá que rebajar el precio entre un 5% y un 10%. Así se informa en un articulo publicado en el Diario El Mundo que reproducimos a continuación.

Los precios de la vivienda en 2007 se estancan, los pisos tardan en venderse mucho más que meses atrás y la oferta se acumula en los escaparates de las inmobiliarias; las que sobreviven, porque el bajón en las ventas ha provocado que miles de ellas hayan echado el cierre.

El mercado ha cambiado de manos. Ahora, la sartén por el mango la tiene el comprador, que puede elegir y se ha vuelto un duro negociador. Los profesionales del sector defienden que existe una bolsa de compradores potenciales de vivienda a la expectativa, esperando a que la crisis se agudice aún más y saltar sobre las gangas que queden.

«El parón de las ventas ha sido brusco este último semestre», confiesa Mario Gallo, director de la agencia Era Inmobiliaria Prosperidad, en Madrid. En cifras, la sobreoferta de casas se traduce en que «ahora tenemos un 20% más de viviendas en venta y entre un 10% y un 15% menos de interesados en adquirirlas», explica Jordi Puigventós, subdirector de zona de Don Piso en Madrid. Curiosamente, para ambos, las elecciones generales del 9 de marzo suman un punto más de incertidumbre al sector.

Por la puerta de su inmobiliaria cada vez entran más propietarios pidiendo ayuda para vender su casa. «Antes se vendían solos, ahora poner un cartel ya no es suficiente», señala. No sólo eso, «cuando le decimos a la gente lo que creemos que vale su casa, muchos creen que les estamos engañando», explica Puigventós.

Sepa qué panorama le espera si está pensado en vender o comprar una casa en el mercado de segunda mano.

Quiero vender mi casa

  • Tardará mucho más en vender su casa. Los expertos a pie de calle afirman que, de media, se tarda entre nueve y doce meses en vender una casa de segunda mano.
    Tendrá que rebajar sus pretensiones. Prepárese para ofertas y contraofertas. «Sepa que, si quiere vender su casa de verdad, tendrá que rebajar su precio entre un 5% y un 10%», afirma Gallo.
    Nadie dice la verdad. La compraventa de una casa es lo más parecido a una partida de póker, donde los faroles y las fanfarronadas están a la orden del día. No confíe en la exactitud de comentarios como «el del segundo lo vendió por 42.000 euros más hace dos meses» o «le rebajé sólo 6.000 euros».

  • Realice mejoras en el domicilio. Una manera de contener la probable desvalorización de su casa pasa por realizar reformas en la vivienda, de forma que la calidad de su interior le permita ganar crédito en la negociación.

  • Cuestión de tamaños. La vivienda pequeña se vende peor que antes. El perfil de comprador está cambiando y con él la casa que más cotizada. Compran quienes necesitan cambiar de casa en busca de una mayor. Familias con hijos que permutan su vivienda actual –más pequeña- por una mayor. «Las viviendas de tres dormitorios siguen teniendo tirón», señala Jordi Puigventós.

    Quiero comprar una casa

  • Es buen momento de comprar una casa. «En tiempos de crisis como estos siempre conviene estar despierto», señala Mario Gallo. Si comprar es una necesidad, no tarde en hacerlo.

  • Mire y remire casas y pisos. La compra de una casa implica un componente psicológico que ahora está de su parte. También el tiempo, que alimenta la desesperación de quien vende. Visite la casa en varias ocasiones y calibre, sin abusar, las posibilidades de rebajar la oferta del vendedor.

  • El banco tiene la última palabra. Se acabaron las hipotecas al 100% o al 120%. La crisis hipotecaria en Estados Unidos y los malos resultados que empieza a ofrecer la banca europea han provocado que las entidades de crédito replieguen velas y, aunque ofrecen productos muy interesantes, miren muy bien a quién le prestan su dinero. Sepa a qué puede aspirar con sus ahorros e ingresos. Puede que el banco no sea generoso con usted.
  • ¿A quién le urge vender un piso? No todos los vendedores son iguales. Los hay que no tienen prisa –herederos, inversores de larga duración- con los que la negociación será siempre más dura. Pero otros tienen más urgencia. Aquellos que, hace dos años compraron sobre plano en promociones nuevas con el objeto de especular y no están interesados en pagar los intereses de ahora, o los que, teniendo una hipoteca en marcha, se hayan adquirido otra casa.

    Fuente y video en El mundo.es

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