Vivienda: Los promotores madrileños esperan dos años difíciles para el sector

El presidente de la patronal de promotores madrileños, José Manuel Galindo, afirmó hoy que 2008 y 2009 serán años "difíciles" para el sector, ya que el esperado "ajuste" del mercado residencial se ha visto agravado por la crisis en los mercados credicticios.


Por ello, llamó a bancos y cajas a establecer, como "compañeros de viaje" de las empresas inmobiliarias que son, un "diálogo" basado en la "confianza" para llegar a una "solución" ante la falta de liquidez y la ralentización en la concesión de créditos.

Galindo, que participó en un almuerzo-coloquio organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), explicó que el sector de la construcción se caracteriza por una alta dependencia del crédito, por lo que la colaboración de las entidades de crédito será "crucial" y "clave" en el desarrollo futuro del sector, sobre todo, cuando aún no se conoce la duración ni el alcance de la crisis de liquidez.

Con todo, el presidente de Asprima pronosticó que las entidades financieras seguirán refinanciando a aquellas empresas inmobiliarias con activos "buenos" y "sólidos", mientras que las empresas "oportunistas" saldrán del mercado. En este sentido, afirmó que "se ha purgado muchísimo, aunque aún queda una parte por purgar".

Malos presagios para el empleo
La consecuencia más grave de este proceso será una menor creación de empleo en el sector de la construcción. Según el cálculo de los promotores madrileños, la actual fase de ajuste podría costarle al sector hasta 700.000 empleos en 2008. Además, afirmaron que "el peor año para el empleo será 2009".

Asimismo, Galindo afirmó que la obra pública no está en situación de absorber todos estos puestos de trabajo, ya que el índice de ocupación por millón invertido en este segmento es menor al del sector privado. Por ello, consideró que la solución al problema pasa por incorporar menos personas al mercado de trabajo o facilitar su trasvase a otros sectores.

Con todo, Galindo matizó que estas vías son efectivas siempre que se mantengan niveles de crecimiento económico por encima de parámetros que permitan la creación de empleo, cosa que, a su juicio, parece asegurada en 2008, pero que en 2009 "será más difícil".

Llamada de los agentes
Por otro lado, Galindo hizo un llamamiento a los diferentes agentes del sector para garantizar su buena salud durante los próximos años y se mostró partidario de firmar para ello un pacto de Estado.

Así, consideró, en primer lugar, que las empresas promotoras deberán analizar en profundidad su situación patrimonial y de tesorería. Por otro lado, pidió a las administraciones públicas que se flexibilicen las exigencias de los planeamientos y se agilicen los procedimientos urbanísticos.

Por ahora los intentos no parecen ser los más adecuados. A propósito de la declaración firmada por los promotores, a nivel nacional, con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), por el que se estima la construcción en un año de 200.000 viviendas protegidas, Galindo se mostró esceptico y aseguró que para eso será necesario liberar suelo de los ayuntamientos y asegurar una fuente de financiación.

La demanda volverá a presionar
Pese al panorama poco halagüeño para el sector durante los próximos años, Galindo dió unas pinceladas de optimismo. Así, consideró que la desaceleración de la actividad en el segmento residencial supone una vuelta a la normalidad en el mercado. Así, ante la disminución de la demanda, que, en parte se explica, por las previsiones de caídas de precios, se está frenando la producción para dar salida a los stocks sin vender antes de emprender nuevas promociones.

Sin embargo, desde Asprima se afirma que existe una "rigidez" de los precios frente a posibles bajadas, ya que las promociones comprometidas responden a planes de negocio elaborados en otras condiciones del mercado, y una caída de precios podría conllevar "complicaciones". En este sentido, aseguró que la demanda no se frenará ante estas expectativas de rebajas, ya que la necesidad de emancipación no permitirá esperar tanto tiempo. Así, se mantendrá una demanda de 450.000 viviendas anuales, de forma que se podrán construir 4,5 millones de viviendas en los próximos diez años.

El ajuste podría durar más
El discurso de Galindo fue algo más optimista que el de su predecesor en la jornada organizada por la APIE, el experto en el sector y profesor del Centro de Formación Garrigues, José Barta, quien auguró que el proceso de ajuste se prolongará entre dos y cuatro años más.

Según Barta, la entrada en vigor del nuevo sistema de valoración de suelos, a raíz de la Ley de Suelo, ha propiciado que aquellas superficies que "antes eran valoradas en función de su expectativa de urbanizables cuentan hoy con una capacidad de entorno al 90% menos de financiación".

Esta situación, prosiguió, "crea auténticos dramas empreasariales cuando, como consecuencia de la dilación característica de los procesos urbanísticos, se producen vencimiento de los créditos y se acude a la renovación de los mismos".

Por último, Barta señaló que podrían producirse una caída de los precios de la vivienda en 2008, de seguir el sector una cadencia similar a la experimentada durante la crisis inmobiliaria de principios de los 90.

Así, la vivienda pasó de crecer un 6,7% en 1990 a un 2% (4,7 puntos menos) en 1991, para caer un 1,5% en 1992. Por su parte, la desaceleración en 2007 fue también de 4,7 puntos, hasta crecimientos del 5,1%. Según Barta, el siguiente paso podría ser una caída de precios en 2008, lo que supondría una desaceleración de más de cinco puntos.

Fuente: El mundo vivienda

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